miércoles, 21 de enero de 2009

Machu Picchu y algo más

-Que estoy haciendo aca en Quillabamba, si en Cusco me está esperando mi mujer, además hace mas de dos días que no me sale una carrera- piensa Javier mientras desayuna a las 10 de la mañana.
- Aparte esa loca seguro que me está metiendo los cachos con ese...- esa idea es la que más le revuelve la cabeza.
Cerca de la diez y media suena el teléfono avisandole que tiene un viaje a Cusco con ocho turistas pero que tiene que llegar dentro de media hora o pierde el viaje. Se pone feliz cuando se da cuenta que su suerte esta cambiando, una carrera al Cusco con la combi llena de turistas -"les cobro algo más"- piensa y llega a la noche para ver a la vieja.
Llega a Santa Maria en 20 minutos, los gringos no habian terminado de desayunar. Va más que gringos habia cuatro argentinos,una brasilera y dos noruegas. Surgió el primer problema eran siete, -bueno no importa a la noche la agarro a la vieja y me saco la bronca- piensa.
Arrancan para Cusco, salen rapido pero no hay problema porque Javier conoce el camino. Está nublado,
lloviendo; en tramos del camino la nube baja y tapa la ruta, pero no hay problema porque el serrano conoce la ruta.
A tres horas de trayecto se da cuenta de que hay un derrumbe, "no importa - les cuenta a los turistas- en una hora o dos seguimos y llegamos a Cusco". Se pone a charlar con los turistas y uno le convida hojas de coca, haciendose el simpatico y el conductor aprovechando se llena la mano y se ríe por dentro.
Pero pasaron las horas y el derrumbe seguia y las máquinas no trabajaban por la lluvia de piedras que caían sobre la ruta. Los turistas se pusieron pesados cuando se enteraron que no se iba a poder pasar hasta el otro día. En ese momento Javier se dio cuentaque su suerte no había cambiado sino que el destino le estaba jugando una mala pasada. Junto a esa idea volvio la que tuvo en la mañana, ya empezaba a sentir que dos puntitas le abrian el craneoy tratando de salir le cortaba la piel.
Los turistas insistieron en bajar a un pueblo con nombre desconocido para comer algo, el serrano penso " y bueno a estos conchasumadre no me los aguanto más..." y dijo -como quieran...-
Llegaron al pueblo, más que pueblo era una parada con casas a la vera de la ruta de madera, sin luz, ni nada, Apenas dos comedores donde se acercaban los lugareños a comer, apagó la camioneta y se fue al comedor que tenia chelas.
Al rato vio entrar a los siete turistas puteando a Dios y Maria Santisima, porque en el otro comedor los habian dejado sin menú porque les dieron preferencias a los peruanos, aunque estos habian llegado primero.
Al rato todos se fueron a dormir (los turistas), y los conductores se quedaron haciendo la guerra a las chelas, una tras otra para matar el fresco. Para Javier no solo era matar el frio sino también para ahogar esa cabeza, esas ideas de que la fresca esa que es su mujer con el otro... y mandaba otro vaso al buche y otro y otro...
-Puta madre tengo que llegar al Cusco...- dijo. Los colegas lo alentaban le decian que si salia ahora los iba a agarrar encamados. Ahi no más agarró la campera y se fue para la combi, penso que los turistas iban a estar contentos porque iban a llegar rapido a Cusco.
Quiso subir a ala camioneta pero la puerta no abrió, a los gritos dijo - ¡Abran la puerta conchasumadre! ¡abran!. Losturistas sacaron la traba y cuchichaban no se que cosas en un español raro, esos porteños... pensó. Fue a arancar la camioneta pero algo impidió, no podia acercarse al volante, dos manos lo agarraban y no lo dejaban despegarse del asiento. La persona que estaba a la derecha un argentino con mucha barba le gritó - ¿Qué hace? Usted no va a ningun lado, esta muy borracho- otra vos desde atras dijo -Dejese de joder y acuestese a dormir-
y todos al unisono dijeron -¡¡¡¡no vamos a viajar!!!!!- y gritaban. Javier dijo bueno si ustedes quieren llegar mañana...- en un español con quechua borracho, que para los turistas era chino mandarin, y se durmió.
Al rato se desperto le dió frio quiso prender la calefacción pero no tenia las llaves, salio de la camioneta para buscarlas en el comedor, pero una piedra le jugo una mala pasada y se fue rodando al piso.
Se fue al comedor donde también tuvo un encuentro cercano con el suelo pero no encontró las llaves. Volvio a la combi y se metio enojado, le dijo en ese idioma irreconocible al que estaba al lado, que si no salia de ahi le iba a pergar, y atino a pegarle pero le atino solo al asiento. De todas formas fue efectivo porque este argentino barbudo se fue para atras.
Durmio cinco horas y se despertó listo para seguir viaje, pero ahora el problema eran tres: turistas, las llaves que no encontraban y el derrumbe seguia.
Los turistas facil, cuando se le vinieron les dijo que si, se disculpo pero sin decirlo en serio.
Despues desayuno con los colegas y estos se rieron por la mamua de la noche anterior.
Por ahi se acerco un turista, el de barba y le dio la llave, ese conchasumadre se hizo el gracioso..
Salieron al rato, llegaron al derrumbe y esperanron dos horas para seguir viaje. El serrano fue prudente, los primeros kilometros los hizo despacio pero despues viajo normal. Los celos con la mujer se le habian pasado, asi que fue llegando a Cusco tranquilo.
Cuando llegaron a la estación los turistas le pidieron los datos para hacer una denuncia, Javier se rio a más no poder, pero por dentro. Estos joputas piensan que aca en el Perú me van a hacer algo, no saben que la licencia que les mostre la compre por cincuenta soles en lo del Negro Gutierrez. Los dejo y se fue para casa, a mitad de camino compró flores para la vieja. Estaba más tranquilo que nunca.

1 comentario:

  1. Chicos!!! esto es un viaje de aventuras!!!! van a tener anecdotas como para 5 años!!!!

    Victoria

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